emocional controlando y dominando el estrés y las
tensiones nerviosas diarias. Es importante por ello
ser capaces de disfrutar de las pequeñas cosas de
la vida, de la compañía de los demás y controlar nuestras
vidas adultas y no al contrario, dominando sentimientos
que nos pueden hacer daño tales como el dolor, la
vergüenza o la frustración.
Mantén una dieta saludable
y equilibrada
y evitarás muchas enfermedades
actuales ocasionadas por una incorrecta alimentación.
La ingesta de frutas, verduras, legumbres y cereales
disminuye el riesgo de padecer trastornos como la
obesidad, la hipertensión, la diabetes, enfermedades
cardiovasculares o las alteraciones óseas y articulares.
Olvídate de las dietas milagrosas y tómate tu tiempo
a la hora de comer. Mastica y saborea los alimentos
que consumes y no te saltes ninguna comida. Disfruta
comiendo sano aportando a tu dieta diaria todos los
nutrientes necesarios: proteínas, vitaminas, minerales,
carbohidratos, ... y vigila el consumo de grasas,
los platos muy condimentados o picantes, y los alimentos
excesivamente azucarados. Deja pasar al menos dos
horas desde la cena y el momento de irte a domir y
nunca comas antes de 4 a 6 horas.
Bebe agua por dentro y por fuera
Consume de 1 y medio a
dos litros de agua al día. El agua es un elemento
esencial para nuestro organismo tanto por fuera como
por dentro, ya que el envejecimiento viene acompañado
de una progresiva deshidratación de los tejidos. El
consumo de agua ayuda a eliminar toxinas de nuestro
organismo. Es conveniente beber el primer vaso en
ayunas. El baño diario ayuda a reactivar la circulación,
además de fortalecer el sistema nervioso.

Duerme las horas necesarias
Se ha de dormir un mínimo
de 8 horas diarias para que de sueño provoca irritabilidad,
falta de concentración y mal estado físico en general.
Realiza al menos media hora al día de ejercicio físico
Nuestro cuerpo necesita
tonificarse y fortalecerse. Además, el ejercicio continuado
previene y controla los problemas psicológicos, facilita
el desarrollo óseo y muscular y evita los trastornos
broncopulmonares. El realizar ejercicio físico regula
el metabolismo o la diabetes, mejora la digestión,
facilita el sueño por la noche, previene el estrés
y mejora la circulación entre otras cuestiones. Según
datos del Ministerio de sanidad y Consumo, casi un
50% de la población española es sedentaria especialmente
las mujeres jóvenes y mayores de 65 años. El ejercicio
debe estar adaptado a la edad y el estado en forma
de cada mujer. La clave del éxito: la preserverancia.

Abandona el consumo de tabaco y de alcohol
España es uno de los países europeos con mayor índice
de tabaquismo y se observa una tendencia de aumento
en los sectores de la población femenina joven. El
20% de los fumadores muere de cáncer. El Organismo
Mundial de la Salud OMS recuerda a la población de
los peligros del abuso del alcohol y recomienda su
consumo con responsabilidad y moderación.
Mima tu cuerpo
De vez en cuando, aplícate un
peeling, hazte una limpieza de cutis... Un masaje
de forma regular es un excelente aliado para combatir
el estrés del día a día. También puedes practicar
el automasaje en zonas de tu cuerpo como las piernas,
la cara, los pies o las manos. Los tratamientos faciales
y capilares harán que te veas y te sientas más bella.
Destina un tiempo para ti a lo largo de la semana
Es importante parar y dedicarnos unos minutos, unas
horas o una tarde a nosotras mismas haciendo lo que
más nos gusta. Búscate un hobbi y practícalo sola
o en compañía.
