Esto es debido a diferentes motivos:
- porque la piel está quemada por el sol
- porque el arranque de la cera no ha sido paralelo a la superfície de la piel.
- porque el producto depilatorio es demasiado viscoso y la piel no estaba limpia.
- por la aplicación de cremas depilatorias en pieles sensibles dejándolas actuar demasiado tiempo en la piel.
En todos estos casos, las zonas en que ha saltado la piel, al día siguiente aparecen de color rojo. Cuando ocurre esto, no se debe tomar el sol, pues pueden quedar manchas. Lo mejor es hidratar en abundancia la zona hasta que la piel vuelva a regenerarse.
Para evitar los problemas que suelen aparecer después de la depilación, es muy recomendable el uso de un buen producto post-depilatorio descongestivo, o ponerse polvos de talco para evitar las irritaciones por la ropa ajustada como los tejanos. De esta manera, la piel queda relajada e hidratada.
Los efectos secundarios provocados por la depilación son éstos:
-Foliculitis: erosión del folículo (poro del vello) filosebáceo, que se manifiesta con una inflamación del mismo. Suele desaparecer a las tres horas después de la depilación.
-La infección: puede aparecer cuando tras la depilación, se toma una ducha o baño. Se manifiesta con pequeñas púsulas sobre la foliculitis.
-La alergia de contacto: suele manifestare mediante placas rojas generalizadas, que salen inmediatamente o unos minutos después de la depilación. Es una de las causas es el calor.
-Los hematomas: salen al extraer el vello con brusquedad y no tensar el músculo en el momento del arrancado. Suelen darse en zonas flácidas, como en las caras internas de los músculos.
-El vello enterrado: tras sucesivas depilaciones extracción de raíz. El vello se va debilitando, el folículo está hiperqueratinizado y le resulta imposible atravesar la piel, quedando enterrado.