Cuidados del escote
y cuello
A menudo se nos olvida lo importante que es el cuello
para nuestra belleza. Hay que ser conscientes de que
todo lo que sufre nuestro rostro lo padecerá
también nuestro cuello y escote, al estar en
permanente contacto con el exterior (contaminación,
efectos del sol, el frío etc...).
Por tanto estamos expuestas a que nuestro cuello se
deshidrate y se formen las arrugas famosas del cuello
que tanto nos preocupan después. Sin olvidar
los incómodos granos del escote, cuello y hombros
que suele ser provocados por las mismas causas.
Para evitar estos inconvenientes es aconsejable cuidar
el cuello y el escote con la misma atención
que le dedicamos al rostro.
Debemos realizar una limpieza profunda al mismo tiempo
que la realizamos en la cara. Con la misma leche limpiadora
y base hidratante bastará. No hay que olvidar
el cuello en el momento de maquillarnos pues se ve
antiestético cuando se percibe los distintos
tonos de color, y el rostro parece una careta. Esto
hace no poder lucir ni cuello, ni escote, ni los accesorios
que llevemos alrededor de éste.
Si aparecen en el cuello y escote los granitos tan
incómodos, es aconsejable aplicar jabón
neutro con un cepillito . Una vez por semana, seguidamente
debéis aplicaros una mascarilla purificante
a base de arcilla verde y agua. A continuación
dejarla secar y aclarar.
El resto de la semana, realizar la limpieza junto
con el rostro pero cambiando el algodón que
utilizamos para retirar la leche limpiadora.
Yo tengo un truco que funciona muy bien. Después
del maquillaje se pone, con un cepillo, polvos talco
sin exceso y el maquillaje se fijará a la piel
evitando los granos provocados por el sudor al contacto
con el maquillaje. Se fijará más tiempo,
la ropa se ensucia menos sobre todo si vas a sudar
y lo más importante, la piel queda natural,
luminosa y aterciopelada y si te tocan, no manchas
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