Lo batiremos todo junto y nos lo colocaremos en el cabello envuelto en papel de aluminio.
El baño
Seguidamente, pasamos al baño. Para el cuerpo cansado de todo el día del trabajo, prisas, preocupaciones, nerviosisimo, tensiones etc... lo mejor es llenar la bañera de agua bien caliente acompañada de sales minerales, sal casera y darnos un largo y placentero baño. Al final del baño, nos pasaremos una ducha de un minuto de agua fría.
Y si el cabello es corto y muy castigado, con las puntas muy quemadas, abiertas etc... una vez peinado, colocaremos en las puntas con las yemas de los dedos un poco de gel de serum.
Para las ojeras
También mientras estáis disfrutando del baño, os podéis colocar en los ojos, unas bolsas de té verde caliente.
Uñas de las manos y pies
Lo ideal es ponerse tonos de brillo con color. Es de secado rápido y conseguiremos el efecto deseado, luminoso, natural e ideal para cualquier ocasión o edad.
El maquillaje
Si se es joven casi todo vale, pero a medida que pasan los años y cumplimos la treintena, el maquillaje cumple un papel muy importante y clave. Es imprescindible saber proporcionar a la piel el máximo cuidado, sin excedernos en el uso del mismo. Pues si ponemos en exceso, se notará y resultará muy desagradable.
Los polvos en exceso acentuarán las arrugas y parecerá que tengamos más. Los colores oscuros de las sombras o estridentes en los párpados proporcionarán una mirada triste, y si existieran ojeras se verían más.
Las barras de labios oscuros provocan un efecto antiestético. Por tanto si es de día, tonos suaves y cálidos (beige, marrones, rosados, anaranjados...).
Si eres joven puedes ser más atrevida con tonos suaves pero vivos y con brillos.
Si vuestro maquillaje es para lucirlo por la noche, podéis poneros sombras claras pero luminosas y brillantes.
Sólo retocaremos durante la noche, el rimel poniendo más capas pero sin dejar grumos. Secaremos la piel de brillos con papel y pequeños toques sin arrastrar el maquillaje que ya teníamos colocado. Y finalmente nos retocaremos los labios.
Limpieza piel
Al día siguiente, nos pondremos en forma con una buena limpieza de piel, que la conseguiremos con una excelente manzanilla preparada en casa y al momento. La realizaremos con un vaso de agua mineral si puede ser y dos cucharadas soperas de manzanilla, la dejaremos hervir y la pondremos a reposar 5 minutos.
Con ayuda de algodón, nos haremos varias pasadas después pasaremos un cubito de hielo por la piel y secaremos con papel.
Ya veréis qué resultados.